sábado, 28 de enero de 2017

Gramática para escritores VII. La subjetividad del subjuntivo


Los tiempos del subjuntivo suelen responder (enlazarse) a otro verbo —conjugado en modo indicativo— que indica mandato, consejo, duda, incertidumbre, permiso, posibilidad, deseo o petición, o emplearse independientemente de otros verbos. De ahí su nombre, sub-juntivo significa que se subordina y depende de otro verbo. En este modo, los tiempos verbales dejan de indicar y se ponen a subordinarse.

Un solo tiempo o forma del subjuntivo puede equivaler a varios tiempos del indicativo. Veamos:

El indicativo puede decir Creo que los pájaros vienen esta mañana. Y también Creo que los pájaros vendrán esta tarde. Como se ha empleado un verbo de convicción, los tiempos que dependen de él se encuadran en el modo indicativo. Pero si cambiamos a un verbo de negación y necesitamos entonces el subjuntivo para la acción que depende de él, los dos tiempos del indicativo (presente y futuro) encontrarán un único equivalente en el subjuntivo, presente del subjuntivo: No creo que los pájaros vengan esta mañana (y ahora es por la mañana); No creo que los pájaros vengan esta tarde (y ahora sigue siendo por la mañana).

Esta equivalencia entre el indicativo y el subjuntivo  se da también con otros tiempos. Por ejemplo: el pretérito perfecto de indicativo (he terminado) y el futuro perfecto de indicativo (habré terminado) se corresponden ambos con el pretérito perfecto de subjuntivo (haya terminado). Lo percibimos en estos ejemplos: Creo que han terminado la película esta mañana (indicativo); Creo que habrán terminado la película esta mañana (indicativo); No creo que hayan terminado la película esta mañana (subjuntivo); No creo que hayan terminado la película para la fecha del estreno (subjuntivo).

Lo mismo sucede con el pretérito imperfecto (terminaba), el condicional (terminaría) y el pretérito indefinido de indicativo (terminó), que se corresponden con un único tiempo del subjuntivo, el imperfecto (terminara o terminase). Lo apreciamos también en los ejemplos: Creí que terminaban la película hoy (indicativo); Creí que terminarían la película mañana (indicativo); Creía que terminó la película antes de que empezase el festival de cine (indicativo). No es posible, como ya hemos visto antes, negar esas oraciones y dejar el verbo en indicativo: «No creí que terminaban la película hoy»; «No creía que terminarían la película hoy»; «No creo que terminó la película antes de que empezase el festival de cine» (todos ellos de indicativo). Por eso debemos usar para estas negaciones el subjuntivo: No creí que terminaran la película hoy; No creía que terminaran la película mañana; No creí que terminaran la película antes de que empezase el festival de cine. Se ve claramente que un mismo tiempo del subjuntivo corresponde a tres del indicativo, pero al menos podemos alternar terminaran y terminasen…

Y otro tanto ocurre con el pretérito pluscuamperfecto (había terminado) y el condicional compuesto (habrían terminado), a los que el subjuntivo responde solo con su pretérito pluscuamperfecto (hubiera o hubiese terminado). Como se nota en estos ejemplos: Creía que habían terminado la película el mes pasado (indicativo); Creía que habrían terminado la película para ayer (indicativo); No creía que hubieran terminado la película el mes pasado (subjuntivo); No creía que hubieran terminado la película para ayer (subjuntivo).

Incluso algunos tiempos existentes en el subjuntivo resultan intercambiables; así, podemos decir: Cuando me ponga la mano en el pecho, tú pides cambiar de cartas o Cuando me haya puesto la mano en el pecho, tú pides cambiar de cartas.

Pasemos ahora recorrer los tiempos del subjuntivo de uno en uno, después de haber observado las características generales de este modo verbal, este modo de imaginar el mundo. Aquí, como se ha hecho evidente, no resulta fácil el orden cronológico, ya que las delimitaciones temporales en el subjuntivo no son tan precisas como en el indicativo.

Pretérito pluscuamperfecto  o antepretérito (hubiera o hubiese escrito):

La acción que representa este tiempo del subjuntivo ha concluido claramente (no podía ser menos, tratándose de un plus-quam-perfecto, un «más que acabado»): No me aseguré de que hubiera llegado. El uso hace intercambiables las formas hubiera o hubiese acompañadas del participio correspondiente, si bien en las oraciones condicionales suele emplearse más la forma hubiera para la primera parte del planteamiento: Si hubiera podido, hubiese ido.

Presente (escriba):

El presente de subjuntivo, ya lo hemos visto, tiene valor de presente y de futuro a la vez. Incluso puede ocurrir que no percibamos bien el momento para el que se prevé una acción. Me han obligado a que dirija la empresa puede significar que el sujeto aún debe empezar a dirigir la empresa; pero también que ya la está dirigiendo. Solo el contexto nos ayuda a resolver la situación —y a veces incluso a dirigir la empresa—.

Desde el punto de vista del significado, son idénticas estas dos frases: Tal vez tu primo el golfista está buscando todavía la pelotita; Tal vez tu primo el golfista esté buscando todavía la pelotita. El uso de una u otra depende mucho de la subjetividad del hablante. En el primer caso, representamos una realidad más diáfana; en el segundo, más difusa. Pero se trata del mismo cuadro, pintado con diferente técnica. No obstante, si estiramos la acción hacia el futuro, hacia la conjetura, hacia la probable… ¡ahí reina el subjuntivo!: Tal vez tu primo el golfista esté buscando la pelotita dos semanas más.

Pretérito pefecto o antepresente (haya escrito):

Como perfecto que es, el pretérito perfecto de subjuntivo representa una acción acabada. Eso, por supuesto, desde el punto de vista gramatical. En realidad es fácil que desconozcamos si está acabada o no, incluso si en efecto se ha dado esa acción: Quizás haya venido el basurero ya, pero aquí huele a porquería de varias semanas. Esta frase es perfectiva según la mira nuestra gramática, pero si huele tanto a porquería también consideraremos la posibilidad de que el basurero esté de vacaciones y no haya avisado al suplente. Amigos, así es el subjuntivo. Y así parece ser el basurero. En cualquier caso, hablamos de una acción acabada, sea cierta o no.

El pretérito perfecto también dispone, como buen subjuntivo, de un amplio campo temporal, que va desde el pasado hasta el futuro. En el pasado, podemos decir: Confío en que hayas puesto el tapón de la bañera antes de intentar llenarla de agua. Y en el futuro: Mira que eres merluzo, llénala mañana otra vez pero cuando hayas puesto el tapón.

Los terrenos movedizos de este modo empiezan a darnos pistas extrañas sobre el lugar que pisamos…

Pretérito imperfecto o pretérito o copretérito (escribiera o escribiese):

El campo de acción temporal del pretérito imperfecto de subjuntivo corresponde a tres tiempos de indicativo. Puede representar un momento del presente, del futuro y del pasado. En el presente: Si no viviera aquí cerca (y está claro que así es), no habría venido. En el futuro: Me sugirieron que hiciera lo mismo otro día (y lo haré). Y en el pasado: Fue una pena que estuviera lloviendo todo el día (y estuvo).

Este tiempo se emplea mucho en el dialecto periodístico para sustituir al pretérito pluscuamperfecto de indicativo, tomando un uso poético del siglo xix que ya entonces se consideró afectado. El presidente del Gobierno, quien ya visitara estas instalaciones cuando era diputado, llegó ayer al Polígono Industrial del Este. Se ha solido censurar este uso —sin que muchos periodistas se den por enterados—, pues no añade nada al habitual había visitado (que es más recomendable que visitara) y tiende a enredar un panorama que no necesita de más lío. Ante la insistencia en el uso por los medios de comunicación, las autoridades gramaticales han acabado tolerándolo, aunque se recomienda no usarlo.

Futuro perfecto  o futuro compuesto o antefuturo (hubiere escrito):

Los dos futuros de subjuntivo representan una eventualidad: algo que puede ocurrir o no —por eso se adaptan tan bien a los deseos de los legisladores cuando elaboran sus normas—.

El futuro perfecto indica que la acción ha concluido, y por tanto que ha de ser juzgada con todo conocimiento: El que hubiere sobrepasado el límite de velocidad será obligado a recorrer andando el trayecto que estuviere haciendo.

Futuro imperfecto o futuro simple o futuro (escribiere):

La eventualidad que se representa aquí es ya de futuro. No se plantea algo que quizás ha ocurrido o quizás no, sino algo que puede o no ocurrir.

Esta posibilidad verbal también se halla muy presente en textos oficiales, y puede servir igualmente para dar tono de seriedad a cualquier norma: El que cantare desafinado será expulsado de inmediato de este bar —como el tiempo anterior, suele reservarse para el uso legal y administrativo. Los bares todavía no lo han copiado mucho—.